¿Es
necesaria la asistencia a unas clases?
¿Es
necesaria la acreditación y participación en una academia?
¿Es
necesario un examen?
Y,
después ya de sacado el carnet, cuando la rutina y los malos hábitos se
instalan en el conductor, ¿es necesaria una revisión?
Seguramente
que hace años, en el principio de los tiempos, cuando habían pocos carros y
pocos coches, cuando no estaba regulado y no había código de circulación,
cuando los que conducían tenían verdadero interés, y conducir autos era una
pasión por la que se ponía todo,..., seguro, que en esos tiempos, cuando no
habían academias de conducir y se aprendía de tú a tú, de una manera más
directa, cercana y plena, no se planteaban esto de dar clases organizadas, ni
de exámenes o pruebas, pero llegados a tiempos en que el camino está lleno de
carreteras, de gente inexperta, gente no preparada, con algunos que no tienen
interés en aprender, u otros que buscan la velocidad y que no respetan las
señales del camino,..., entonces se hace necesario una manera de encajar y de
discernir quién conduce correctamente, quien no, quien debe aprender un poco
más, y a quien se le deberían quitar los puntos o el carnet porque si no sería
un peligro para todos.
Porque
estamos en tiempos en el que todos conducen vías de meditación, en las
que hay una velocidad y un vértigo por llegar a Dios, por probar nuevas
experiencias, vueltas, trompos, y piruetas, por guiar a otros sin tener
conocimientos suficientes, por querer llamarse contemplativos, meditadores,
maestros, cuando la mies es mucha, y la voz del pastor parece multiplicarse,
diluirse, y los que escuchan ya no saben distinguir el silbo delicado y amable
del Señor.
Es
cierto, para orar no hace falta sino estar en Presencia del amor, decir: aquí
estoy y hágase.
Pero la
práctica del hágase, de hacer la voluntad del Padre, requiere conocimiento.
Concimiento, más bien por lo complicado de nuestra mente, no porque los caminos
de Dios sean difíciles, al contrario, son siempre sencillos, sólo que nuestro
habitáculo, nuestra vasija, no está siempre preparada y dispuesta, y para ello
sí que necesitamos ayuda y prepararnos.
Decía
Santa Teresa:
"Siempre
fui amiga de Letras, aunque gran daño hicieron a mi alma confesores medio
letrados, porque no los tenía de tan buenas Letras como quisiera. Y buen
letrado nunca me engañó." Libro de la Vida Capitulo 5, 3
Aunque
dice, "si son con humildad" Vida, 12, 4
Igualmente
pasaje muy famoso de Santa Teresa de Jesús:
"Así
que importa mucho ser el maestro avisado digo de buen entendimiento y que tenga
experiencia. Si con esto tiene Letras, es grandísimo negocio. Mas si no se
pueden hallar estas tres cosas juntas, las dos primeras importan más;
porque letrados pueden procurar para comunicarse con ellos cuando tuvieren
necesidad. Digo que a los principios, si no tienen oración, aprovechan poco
Letras; no digo que no traten con letrados, porque espíritu que no vaya
comenzado en verdad yo más le querría sin oración; y es gran cosa
Letras, porque éstas nos enseñan a los que poco sabemos y nos dan luz y,
llegados a verdades de la Sagrada Escritura, hacemos lo que debemos: de devociones a bobas nos libre Dios." Libro
de la Vida Capitulo 13, 16
"De devociones a bobas nos libre Dios"
nos dice, y para ello, hay no basta sólo con orar, hay que prepararse:
entendimiento, experiencia, y gente con sabiduría.
Sigue
Santa Teresa, maestra de oración:
"Y aunque
para esto parece no son menester Letras, mi opinión ha sido siempre y será que
cualquier cristiano procure tratar con quien las tenga buenas, si puede, y
mientras más, mejor; y los que van por camino de oración tienen de esto mayor
necesidad, y mientras más espirituales, más." Libro de la Vida
Capitulo 13, 17
Porque la
vida de Oración y meditación tiene engaños:
"Tengo
para mí que persona de oración que trate con letrados, si ella no se quiere
engañar, no la engañará el
demoniocon ilusiones, porque
creo temen en gran manera las letras humildes
y virtuosas, y saben serán descubiertos y saldrán con pérdida." Libro
de la Vida Capitulo 13, 18
Continúa
en el mismo capitulo 13 del Libro de la Vida:
"He
dicho esto porque hay opiniones de que no son letrados para gente de
oración, si no tienen espíritu. Ya dije es menester espiritual maestro; mas si
éste no es letrado, gran inconveniente es. Y será mucha ayuda tratar con ellos,
como sean virtuosos." Libro de la Vida Capitulo 13, 19
"Son
gran cosa Letras para dar en todo luz. " Camino de Perfección 5,
10
"Siempre
os informad, hijas, de quien tenga Letras, que en éstas hallaréis el camino de
la perfección con discreción y verdad." Libro de las Fundaciones 19, 1
"Gran
cosa es el saber y las Letras para todo." 4 Moradas, 1, 5
"Siempre
en cosas dificultosas, aunque me parece que lo entiendo y que digo verdad, voy
con este lenguaje de que ; porque si me engañare, estoy muy aparejada a creer
lo que dijeren los que tienen Letras muchas;porque aunque
no hayan pasado por estas cosas, tienen un no sé qué grandes letrados, que como
Dios los tiene para luz de su Iglesia, cuando es una verdad, dásela para que se
admita" 5 Moradas, 1, 7
Una vez
tenido esto en cuenta, una vez que hemos puesto las bases bien, y el
conocimiento fundado, si queremos avanzar, nos dice Teresa: "Que no
piense que va en Letras y saber" (Libro de la Vida, 30, 10), y por lo
tanto hay que despojarse hasta del saber y del conocimiento.
Y es
cierto que: "algunos letrados (que no les lleva el Señor por este modo de
oración ni tienen principio de espíritu), que quieren llevar las cosas por tanta razón y tan medidas por sus
entendimientos, que no
parece sino que han ellos con sus Letras de comprender todas las grandezas
de Dios. ¡Si deprendiesen algo de la humildad de la Virgen
sacratísima!" Conceptos de Amor 6, 7
Que:
"aunque más Letras tengan, hay cosas que no se alcanzan."
Cuentas de Conciencia 3, 20
La
pregunta sobre la academización tiene un tilde devalorativo de la enseñanza, y
creo que hay que ponerlo en su justo lugar.
El saber
no es para que todos pasen por el aro y estar todos clasificados, con su
etiqueta y nombre de cristiano bien puesto, el saber es para aprender y tener
la convicción que este camino de la oración, de la vida espiritual toca al ser
humano por completo y que por lo tanto hay que conocerlo en su justa medida, y
saber de los engaños y de los falsos caminos que podemos tomar los que nos
podemos declarar como muy espirituales, todo con buena intención
Hemos de
tener cuidado que con la ingenuidad de caminar muy espiritualmente podemos caer
en trampas, y es mejor estar advertidos y reconocerlas. Porque no nos
engañemos, si santa Teresa estuvo durante muchos años discerniendo y
preguntando a unos y a otros para saber la verdad de su experiencia, creo que
nosotros no somos menos que ella, y necesitamos luz.
La luz
empieza primeramente por lo más elemental, que se da en principio de base en
escuelas cristianas, para después ir a mayor conocimiento.
Se puede
pensar que este aprendizaje es como un adoctrinamiento, como una imposición
externa, pero no caigamos en lo contrario y rehusemos los primeros pasos,
sabiendo que al final seremos libres al decidir, y que somos cada uno de
nosotros los que tenemos la última palabra, no nuestro catequista, ni nuestro
director o guía.
Esto del
academicismo no se da sólo en la Iglesia, sino que en las artes plásticas, en
poesía, en literatura, en periodismo, e incluso en materias técnicas como
medicina, ha habido, hay y habrá, una tensión de dos polaridades, de dos
visiones, que si uno aprende a complementarlas sacará fruto de ambas.
Se trata
de los que propugnan una literatura, un arte, y una disciplina académica, con
técnicas y conocimientos, y los que ven el arte como un dejar que surja, con
especial énfasis en que no hay que cortar la creatividad, ni dejarse encasillar
o encorsetar, de los que piensan que para sanar hay que dejar de intervenir
menos y dejar fluir más.
Lo podemos
ver en la Historia, los periodos clásicos del arte son como más academicistas,
mientras que otros movimientos en arte se quieren salir de todo lo encasillado.
Con
nuestra historia personal y con la historia de la espiritualidad pasa lo mismo.
El espíritu es libre y tiende a la libertad, pero para concretarse necesita
hacerse forma, conocer el medio donde va a plasmarse.
Los
grandes pintores, los grandes artistas, poetas y médicos son los que han sabido
escuchar las dos partes y decidir qué es lo suyo, por donde caminar la libertad
y aplicar los conocimientos.
Siento
haberme extendido tanto, pero es difícil este tema y requiere tratarlo en
extensión, pues está en juego por un lado el espíritu que impulsa la
creatividad de la iglesia y sus componentes y por otro lado, la enseñanza, la
catequesis, la pedagogía, la mistagogía, la manera de llevar y enseñar la
palabra de Dios, la teología y la sabiduría que hay en la Iglesia.
Un saludo
Yesus, Tres Cantos
------------------------------------------------------------------------------------------
Hola: