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05 septiembre 2013

¿Qué es para ti la libertad de los hijos de Dios?

El catecismo cristiano en su capítulo tercero define la libertad perfectamente: Quiso Dios dejar al hombre en manos de su propia decisión.
Es la libertad una fuerza de crecimiento y de maduración en la verdad y en la bondad. 
Implica la posibilidad de obrar bien o mal,el hombre que obra bien se hace más libre.la libertad nos hace responsable de nuestro actos siempre que sean voluntarios.
El derecho al ejercicio de la voluntad es una exigencia inseparable de la dignidad del hombre.  
Jesús siempre lucho por la libertad y dio su vida para que fuésemos libres 
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lucia y grupo de meditadores,
que bueno es tener metas....nuestra meta es seguir en el camino que Él nos ha marcado a través de la meditación. Soportamos con templanza las pruebas que se nos presentan para seguir el camino del aprendizaje hacia lo superior...Agradecer las pruebas es parte del camino hacia Jesús..


Mila de Buenos Aires
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La libertad de ser Hijos de Dios, tiene que ver con la libertad del Espíritu más allá de las situaciones que estemos viviendo.  La seguridad de que hay dentro nuestro un lugar, el lugar de Dios, que es invulnerable, que es refugio y al cual podemos acudir en todo momento buscando la Paz en medio del dolor, la desesperanza, el miedo o la soledad. 
La meditación es una experiencia que nos permite encontrar ese lugar, para luego vivenciar las situaciones adversas de otra manera, transformados por el Espíritu Santo.

Un abrazo en Jesús y una oración por la Paz

Patricia
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Es la autonomía que Dios no ha dado de la cual el Señor espera que usemos
SABIAMENTE.



Nelia
 

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Para mí la libertad de los hijos de Dios es la que se experimenta cuando tú te has podido despojar del falso yo (ego). La oración contemplativa permite tu sanación de raíz ya que el Terapeuta Divino es el que va quitándote las cáscaras que cubren a tu verdadero Yo y no te dejan ser libre. La oración contemplativa de silencio y quietud es el momento en que le permites a El que obre en tí líbremente. Por eso en ese momento no le pedimos nada (lo haremos en otro momento con la oración de intercesión). Te irás dando cuenta día a día en tu vida cotidiana cómo tú estás mejorando, te vuelves más tolerante, más paciente, más fuerte para soportar los embates diarios y te preguntas ¿qué me ha hecho cambiar? o los demás te ven diferente y te dicen "Qué cambiada/o estás". La libertad de los hijos de Dios se experimenta cuando tú te identificas con Cristo en tu corazón, es decir con el AMOR.


Susana Topasso

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La libertad de los Hijos de Dios es el libre ejercicio que hacemos cada un@ de asumir ese honroso título: HIJA DE DIOS, aportando en oración, alabanza y agradecimiento, ejercemos  la verdad, la rectitud,  la paz, el amor y la no violencia en nuestro entorno, con el fin de alcanzar la formación del carácter. 
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Bueno, aunque todavía no tengo la profundidad de muchos de ustedes que han publicado hermosos mensajes, haré mi pequeña contribución al grupo.

Considero que la libertad como hijos de Dios, es esa "libertad del alma". Todos somos libres físicamente porque podemos movernos, hablar, actuar, pensar y hacer lo que nuestro libre albedrío nos permite. Sin embargo, muchas veces no somos libres a nivel del alma, porque sufrimos todavía por diversas situaciones materiales o mundanas. Por ejemplo, sufrimos cuando no llegamos a tener dinero o bienes materiales para satisfacer los gustos mundanos; sufrimos cuando nuestros hijos vuelan del hogar; sufrimos cuando nuestra pareja nos deja; sufrimos...Sufrimos por todo aquello a lo que nos apegamos. No se trata de ser insensible ante estas experiencias. Cuando nos suceden estas cosas y nosotros entendemos el verdadero sentido de la vida, nuestra razón de ser y existir, comprendemos que la vida sucede en ciclos. Cuando llegamos a tener un nivel de comprensión a nivel del alma, a nivel espiritual, podemos entender que lo que Dios ha dispuesto en nuestras vidas tiene una razón de ser y que todo es "temporal", entonces comprendemos que no debemos apegarnos a las cosas, ni a las personas. Y cuando llegamos a ese nivel de comprensión, esos eventos en nuestra  existencia, que parecen desafortunados, podemos verlos con otros ojos y entonces no sufrimos, y entonces somos libres a nivel del alma.   


Laura Garnica de México
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Publicado por:

04 agosto 2013

¿Te falta tiempo para meditar?

Un amigo te dice que le falta tiempo para meditar.  ¿Que ideas creativas podrías sugerirle para que encuentre el tiempo para meditar?

Si tu deseas estar con El siempre hay tiempo  es sólo 30 minutos de tu vida  de tu día que tiene 24 horas.  Si tiene tiempo para  pasear ,ir al cine ,escuchar a un amigo etc y  para el que nunca te pide nada no lo encuentras?.porque no pruebas verás como cuando empieces a meditar y sientas que es lo que más te llena buscas tiempo  ,no lo buscas estas deseando hacerlo .yo lo primero que hago al comenzar mi día es rezar darle gracias aDios por este nuevo regalo  que me da y a continuación hago mi media hora a solas con el es para mi lo mejor que me ha pasado encontrar la meditacion ,mi vida esta cambiando .tengo una paz interior que no tenía estoy mucho más segura  me conozco mucho mejor y me ayuda a cambiar mi actitud sobre los problemas y sobre mi prójimo ,te diría que comiences a meditar y serás otro Dios esta contigo y tu lo sabes. Gracia DIOs por descubrirte siempre hay un momento y yo lo he encontrado,nunca es tarde 

Carmen María Mejías 
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Yo  le  diría  lo  mismo  que me  he  dicho  a  mi misma ,  yo  realmente  comencé  la meditacion   por  curiosidad ,  y  solo  hacia  15  minutos  diarios ,      y  1 vez  al  día  ,  después     estoy  convencida  que  ese  tiempo  es   importante  de  vivirlo     el  silencio  interior  termina  por   afectarlo de manera  positiva    a uno    en  todos  los  aspectos  de  nuestras  vidas ,  yo  ya  hacia  la Lectio   Divina ,  y  al principio  creí  que  era  practicar  el   ultimo escalos  de esta ;  la Oración Contemplativa ;   pero  veo  en  le meditación  parte  de  la oración  contemplativa   pero  solamente  eso ,  Yo  comencé  así,  he  hecho  un   comentario  personal pero   a  esta  persona  le diría   que   hiciera  lo  que yo  hice  y después  respetaria  su  libertad  personal,   

Saludos 


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Amigo, es bella la vida? Divide 30 min. en tres grupos. Es maravilloso tomar 10 min en la mañana y agradecer por que te guardo durante el sueño nocturno y lograstes ver un nuevo día al lado del ser que amas. Meditar otros 10min. dando gracias a lo que llego al trabajo. Porque tengo trabajo y puedo llevar el pan a mi mesa. Y que mas inmensa alegria que llegar a mi casa y en lo que me cambio meditar 10 min. Porque mis retoños estan vivos, bellos y saludables y gracias a ellos soy padre o madDios

Meditar es agradecer y responder a Dios por su inmenso amor. Amigo, doy gracias a Dios por tenerte. Eres un tesoro para mí.



Nelia
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Sí se encuentra cerca de Dios y vive en su presencia, nada. Muchos son los caminos que llevan a Dios. 

De todos modos la oracion es como el pan, tiene 4 ingredientes (cada uno en su proporción): agua, harina, sal y levadura.

Yo lo comparo con los 4 tipos de oracion: contemplativa, la acción de gracias, la oracion de petición y la intercesión.

Todas son necesarias, al igual que todos los ingredientes conforman un buen pan al calor del amor de Dios. Sí falta algún ingrediente ....

Por eso le animaría a no dejar de lado ningún tipo de oracion puesto que el conjunto forma un todo que engrandece nuestra vida.

Un saludo


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LE DIRIA QUE SIEMPRE HAY TIEMPO. QUE Hay que examinar nuestras actividades para establecer prioridades. bueno yo voy en el bus y medito, estoy en espera de algo,  mientras tanto medito. aprovecho cuando me quedo solo en casa, o cuando estoy pensando en cosas que no tienen la pena mejor decido meditar. estoy seguro que este tiempo de meditación es mas provechoso que otras cosas.




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 Le diria q se haga un horario pero q al igual q en el trabsjo tiene q cumplirlo....hasta q le tome el gusto a la meditacion y vea los frutos.
Quizas seria bueno q empezara con 10m...15m.....y haci.
Saludos


Bernardita Guida

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Yo diría a este amigo mío ( como tantas y tantas veces me digo a mi misma) que la oración es encuentro, que cuando nos disponemos a meditar, nos disponemos a encontrarnos con el Señor. 

Es tomar conciencia, es darme cuenta, ya que El es y esta siempre en mi...pero soy yo la que no esta! Y me lo pierdo! Es como estar siempre invitada a una fiesta, todo esta pronto y listo y no voy!!

Por tanto no importa si estoy " de animo o no" , no importa donde te, como este. No importa si " siento o no siento" , lo que importa, lo único que importa es desear el encuentro y ya!! 

Así que amigo, le diría, no te pierdas la oportunidad de experimentar el Amor! Es ahora, es acá, estas invitado, no te lo pierdas!!! 

Los abrazo con amor desde Buenos Aires. 

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Después del diluvio, cuando los animales llegaron a tierra (después de haber estado muy cerca del Señor todos a una rogando a Dios) cada uno se fue a encontrar su lugar no sin que antes Noé les dijera que tuvieran tiempo para Dios que los salvó y los llevó a tierra firme.

Todos se propusieron que sí, y todos salieron del arca con esa intención.

Sin embargo la misma búsqueda del alimento, de su lugar, de reproducirse, el contacto unos con otros, el cuidar de los suyos,..., hizo que surgieran siempre otras cosas.

A ver quién le dice a la avecilla silvestre, que no se aparta del nido por sus polluelos, que tenga tiempo para Dios (¡en plena crianza!), o al ciervo que berrera día y noche detrás de una cierva en celo que deje su época del pavo para dedicarse más a lo importante justo cuando tiene las hormonas más altas (¡en el enamoramiento!), y a los gansos cuando cruzan un continente que den descanso y busquen a Dios, cuando les queda miles de kilómetros para llegar (¡en los desplazamientos!), o a la hormiga que no cesa de ir y venir para tener sustento en el invierno y que no puede detenerse porque si no no llega a final de mes (¡ en trabajos fatigados!), y el castor que vuelve a construir la casa que una riada se ha llevado por delante (¡construyendo el hogar!), o la trucha y el salmón, corriente arriba, que ha de ir en contra de las circunstancias y que se desgasta por completo en ello, ¿cómo pedirle más ?

La alimentación de las crías supone muchas veces un sobresfuerzo que quita todos los planes propios, como para dedicarse a la contemplación.

Alguno hasta se decía que si María de Betania hubiese tenido que atender a sus hijos y otras reclamaciones, quizá no tendría tiempo para el Señor, y tendría que hacer como Marta, porque una familia supone una entrega de sol a sol y no parar.

Cuando podemos elegir prioridades parece que no aprietan por encima las necesidades y las obligaciones.

¿Cuáles son verdaderamente nuestras necesidades principales?

El padre John era un águila en una montaña y podía batir sus alas mirando todo desde el cielo, podía pararse en lo alto de un cerro y dejarse tocar por el viento.

La vida religiosa (me refiero a los que eligen consagrarse en ese estado), está en un ambiente y en un marco que ayuda a meterse porque hay unas condiciones adecuadas para la oración y la contemplación.

Naturalmente estar en ese ambiente no significa que se entre verdaderamente en el misterio de Dios, pero lo prepara e invita a ello.

A los laicos se nos plantea cómo construir esto en medio de nuestra vida particular.

Tenemos como modelo y referencia, desde hace siglos, este estado, y es lo que se busca entre los laicos cuando se habla de contemplación, y lo solemos asociar a la vida  religiosa, de los espacios y lugares monásticos y conventuales, como del águila o del búho.

Sin embargo, aunque sirve de ayuda esta orientación, mientras tengamos como modelo el búho o el águila, el monasterio o el convento, no podremos descubrir la maravilla que somos en el estado en que estamos.

Porque la gran riqueza de la Creación nos mete en una amplia gama de posibilidades.

Hemos de aprender a orar desde el estado en que estamos, y seguramente tenga más valor cinco minutos de amor contemplativo de una madre que trabaja, que atiende a su madre anciana, y que va y viene con la compra del día, las recetas del ambulatorio, la carpeta de un curso que realiza, ..., pero lleva un gran deseo de Dios, en lugar de uno que dispone de largos días para charlas y retiros, allá por las montañas, donde la naturaleza y todo habla de Dios.

Buscamos tiempo para orar, pero no se trata de minutos, ni de horas, ni de tiempo, se trata de cuánto corazón ponemos en lo que hacemos.

Importa la intención, en espíritu y en verdad.

Pero podemos también caer en lo contrario, que sería complacerse en que uno ya tiene bastante con lo poco que hace, dentro del trajín de la vida, y que ya ora y medita mientras va y viene, en las labores cotidianas, que se acuerda de Dios y hace algún rezo.

Mirar, he vivido muchas situaciones, incluso sin libertad, y siempre hay un momento, siempre hay un espacio donde poner la mirada en el Dios que tanto nos ama.

Hay que hacer hueco para respirar, hay que crear espacios para el respirar de Dios.

Este hueco interior, esta hondura, no es sólo acordarse de que Dios está allá arriba y yo abajo, o decirme que está a mi lado, como el sonido de mi mochila al andar.

¡Ay, si lo viéramos como una necesidad, como la de respirar o alimentarse...!

La avecilla con sus polluelos seguro que lo encuentra, y también el que adolece en la edad del pavo, así mismo como el que viaja, el que trabaja de sol a sol, como en cualquier situación, Dios se cuela, y nos podemos colar en Dios.

Eso es orar, percibir el paso de Dios por nuestra vida,que Dios es motor de nuestra vida, y la meditación nos ayuda a ser conscientes de ello.

Con todo ello no quiero decir que no hay que buscar un momento y un lugar para meditar, pero que ello no nos agobie, pues vamos a buscar paz, no a pelear por territorio, por un lugar o un momento a solas con Dios.

Y hay que buscarlo como el agua, como el alimento, porque sabemos que necesitamos de momentos de amor, de contacto, como cualquier enamorado, de palabras al oído, y aquí es cuando aprendemos que el que ama siempre encuentra un momento para estar con su amado/a. Esto es lo importante, este anhelo y este deseo del corazón que nos mueve a la oración.

Vamos a estar con el Dios amado, a estar con el Amor, de corazón a corazón, y cuando hay esto, el tiempo no es un problema, y llegará, no para cumplir con un tiempo estipulado, sino porque nuestro corazón nos lo pide.

Sólo hay que fomentar este deseo del corazón.

Desde donde nace el corazón, un saludo

Jesús, Tres Cantos, Madrid
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Cuando sinceramente queremos tener ese momento de silencio, de vacío, para conectar con la Fuente, creo que siempre hay algún momento a lo largo deldía para conectarse. Y ese momento no tiene que ser necesariamente mientras esperamos al autobus o en esos ratos que consideramos como perdidas de tiempo, creoque el compromiso con uno mismo es esforzarse para conseguir ese contactocon la Fuente y es a través del silencio y ese silencio empieza por aquietarla mente.

Cuando queremos ver una película, buscamos el lugar adecuado, el cine, porquehay silencio, si queremos tomar un café, buscamos un bar una cafetería, como lugaridóneo, por tanto si queremos meditar por qué hacerlo en el autobus, o en cualquierotro lugar, por qué no hacerlo en nuestra habitación, o en nuestro lugar de meditación,donde ese lugar tiene la energía ideal para el silencio, de hecho nos resultará cada vez

más fácil entrar en el vacío, en el silencio.

Un saludo a todos,


Tony
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Publicado por:
www.permanecerensuamor.com

27 junio 2013

Sobre la indiferencia y la frialdad - Pregunta de esta semana


Un amigo tuyo que medita te dice que se siente como atorado, en una noche obscura o en un desierto árido - no se siente imspirado para meditar....  ¿Qué le dirías a tu amigo  - qué hacer con la indiferencia y la frialdad? 

Respuestas:

Sobre la pregunta de este jueves que le dirías aún amigo  yo le diría que la meditacion  es gracia pero también es arte y como tal exige aprendizaje método y pedagogía. Cuando sientas aridez piensa que puede tratarse de pruebas divinas, no hagas esfuerzos por sentir. Hazte acompañar por los tres ángeles: paciencia perseverancia y esperanza - acepta con paz lo que tu no puedas solucionar,sigue meditando aunque no sientas nada, todo pasará ;mañana será mejor.son palabras del padre Ignacio Larrañaga y siempre las tengo presente en los momentos d aridez .El tiempo de Dios no es nuestro tiempo no olvides que la vida con Dios es vida de fe.  Que Dios este con todos!

Carmen María Mejía Ramírez de España

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Respondiendo a la pregunta de ese supuesto amigo, le diría que es una gran lastima que no llegue a conocerse a sí mismo, a apreciar la paz, la dicha, el amor, la sabiduría y todas las virtudes encerradas en su interior, la gran belleza de su alma y, por sobre todo, llegar a conocer quien es el que está en centro mismo de ella.

Alejandra Duger de Villa Ballester, Prov. de Buenos Aires, Argentina
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La indiferencia y la frialdad son etapas inevitables -y me atrevería a decir, necesarias-  en el camino espiritual. Así lo muestra el ejemplo de muchos santos y personas virtuosas. Como en la vida, cuando encaminamos nuestros esfuerzos hacia una meta, tropezamos no pocas veces: suele haber dificultades que vencer, variados obstáculos; pero si la meta es valiosa, seguramente nos esforzaremos por alcanzarla a pesar de todo. El camino de la meditación nos propone una meta valiosísima: la unión con nuestro Cristo interior, y en Él con el Espíritu y el Padre. Esa unión convierte totalmente nuestras relaciones con nosotros mismos, con el mundo y con los demás, limando nuestras asperezas. De modo que una meta tal bien merece el esfuerzo por ser fieles al Camino, ESPECIALMENTE cuando sobrevienen la indiferencia o la frialdad. Es mi modesta opinión.

Juana del Valle Rodas de Salta, Argentina
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Le diría que no está solo, que escuche la voz interior que siempre lo acompaña, que respire hondo y cierre los ojos y piense en todo lo bello y reparador que existe...lo hacemos en yoga... que convoque a su mente y corazón todo lo que lo serene...la indiferencia y frialdad...no darles importancia ...tenemos más que eso! 
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Empezaria por oscultar q le llevo a esa falta de sencibilidad. Le dedicaria tiempo para combatir la indiferencia. La cual lo llevo a la frialdad. Luego ayudarlo a adquirir esas experiencias para sensibilizarlo y llevarlo al tema de la meditacion. Es trabajo misionero. Para luego evangelizarlo y guiarlo con la sabiduria del Espiritu Santo a alcanzar esa coneccion a traves de la meditacion.  Es un tesoro q Jesus Cristo ha puesto en mis manos, pues es mi amigo. Con la ayuda del Señor haremos resplandecer a este diamante para q muestre y sea
testigo de la gracia de nuestro Señor Jesus Cristo. Amen.
  
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Pienso que es normal en la experiencia de la meditación Cristiana pasar por muchos momentos de atoramiento, sequedad, nada de emociones o efluvios. Y creo que la razón es porque la meditación no se basa en sentimentalismos o sentimientos que son pasiones (cosas que pasan). La meditación es una oración  basada en la fe. La fe es la primera condición que Jesús requirió de todas las personas que se acercaron a Él para ser sanados. No solo fueron sanados de su dolencia fisica, sino que experimentaron la Salvación.
Por la fe experimentaron la presencia de Dios en ellos como la mujer que le lavó los pies a Jesús en la casa del fariseo Somón. La salvación es ser concientes  que el Dios Infinito habita dentro de nosotros.    La fe, como dice la carta a los Hebreos es la certeza de las cosas que esperamos. Esa certeza es un dón de Dios que no está sujeto a los vaivenes, o altos y bajos  de los sentimientos.  El que medita, no ve, no siente ni oye a Dios pero tiene la ceteza por el testimonio de Jesús de que Dios está siempre presnte. No importa que sintamos sequedad. El meditador sabe que su camino de vivir en la presencia de Dios es una permanente noche oscura para los ojos fisicos. Pero no para el ojo interno de la fe. Yo le llamo el tercer ojo que nos fue dado en el bautismo.
Lo importante es seguir practidcando, todos los dias, mañana y noche. Aun cuando sintamos sequedad y desierto sabemos que Dios siempre está presente. Nuestras acciones diarias de amor a los demás deben ser la expression de la presencia de Dios en nosotros.

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Creo que es gracias a estos momentos de aridez, de indiferencia y de frialdad que ha ocurrido la santidad para muchas personas.  Estos son los momentos en que vemos que no podemos y es quizás la mejor lección de humildad que aprendemos.  Cuando se nos atraviesa una noche obscura, ahi nos percatamos que la Oración no es cuestión de éxito o de fracaso; de medir nuestro progreso y darnos de latigazos si no cumplimos las metas; de percatarnos que en la Oración no estamos buscando la iluminación o la santidad o la auto-admiración. 

Por otro lado nuestros éxitos personales requieren un gran esfuerzo - como la disciplina del estudio y del trabajo; como la disciplina de alimentarnos bien y de hacer ejercicio; como la disciplina del ahorro; como la disciplina del orden y de la armonía .  Todo esto requiere un esfuerzo humano que nos da resultados y satisfacción.  Hay personas que son más disciplinadas que otras y que pueden entonces lograr esos resultados con una relativa facilidad - mientras que hay otros que les cuesta mucho trabajo - pero ambos lo hacen.

Pero en la Oración Contemplativa, como en todo tipo de Oración, participamos por la Gracia de Dios; por haber escuchado ese llamado interior a una vida más sólida; por escuchar esa campanita diaria que nos llama a la Oración; por tener un enorme anhelo de estar y ser con El, quien nos espera, quien nos acompaña, quien nos sigue de una forma sutil.  

Oramos por la Gracia de Dios y cuando de pronto nos damos cuenta de que estamos secos, indiferentes y fríos, esta es otra llamada, otra invitación, porque el gran "resultado" de una noche árida es que nos percatemos.  En esa toma de conciencia, está la invitación.

Podemos responder a esa invitación tan sui-generis lamentándonos de nuestra indiferencia espiritual; o pidiendo a otros que se pongan a rezar para que algo pase y yo me descongele; o podemos entrar a la espiral del análisis dándole vueltas inútiles a porqué me siento así.

Pero podemos quedarnos quietos un ratito y ver que ahí está Jesús haciendo su invitación a través del percatarnos de la noche obscura.  Podemos decir "borrón y cuenta nueva" y re-iniciar.  Es el momento de  re-iniciar meditando por periodos cortitos varias veces al día, retomar el camino con decisión y alegría.  Recordar que ya sabemos de qué se trata; ya hemos experimentado la alegría y la paz del Señor.  

Cambiaría yo un poco la frase de San Agustín:  ´Donde abundó el pecado (la frialdad, la indiferencia); sobreabunda la Gracia".


Lucía Gayón en Ixtapa




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Me permito recordar el hermoso poema de Amado Nervo..."no me prometiste tu sólo noches buenas,y en cambio tuve algunas, santamente serenas" de  Meditación en Paz...,
parafraseando esto...la Vida y Dios propone lo bueno...pero el hombre pasa por etapas, que tornan dificultosas sus acciones y sus pensamientos...tengamoslo presente el sortear estos embustes del destino que nos distrae de nuestros objetivos...
Buena meditación! 

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Creo que lo primero que hay que hacer es distinguir entre el desierto que inevitablemente hay que pasar para la libertad, entre la noche que antecede a la luz, y la frialdad e indiferencia que se queda al margen y que, casi como que rehuye, como que no quiere entrar en la dinámica.

La noche los místicos la ven como lugar de encuentro, como lugar de salvación:

¡Oh noche que me guiaste!,
¡oh noche amable más que el alborada!,
¡oh noche que juntaste
amado con amada,
amada en el amado transformada!  

El desierto es como lugar de paso.

Noche y desierto nos hablan de paso, de Pascua, de ir de  la esclavitud a la libertad. 

Todos hemos de atravesar la noche para ir al día. Y es en la noche donde afloran nuestros miedos, nuestros recelos, nuestro subconsciente, y donde hemos de esperar en la luz, a la luz que viene en la alborada.

Todos hemos de atravesar el desierto, que para el creyente, es el mismo desierto de las tentaciones, como las que tuvo Jesús y el Pueblo de la Alianza. Por lo tanto es un momento de Prueba, y a la vez es un lugar donde la fuerza de Dios se muestra fuerte, y ponemos en El la confianza.

Noche y Desierto son lugares para la fe, y por lo tanto todo meditador y todo cristiano ha de pasar por ello. 

En ambos estados no necesariamente han de darse la indiferencia y la frialdad.
Respecto de la frialdad y la indiferencia, se pueden dar antes de entrar en este desierto y en esta noche, o se puede dar durante este desierto y esta noche, cansado y en la rutina, como sintiendo que camina sin ilusión y sin esperanza, o pueden no darse porque se está muy motivado y movido por la fuerza de Dios.

Somos personas que no podemos dejar aparte nuestros sentimientos y nuestras respuestas emocionales, y por ello hemos de escucharlas y tratarlas, sabiendo que no son fijas y que pronto cambiará nuestro estado y seguiremos adelante.
Cuando se trata de frialdad, vencerla supone calentar, o sea motivar la fe.
Nuestra naturaleza es el amor, por lo tanto si estamos fríos ante el amor y ante el seguimiento de Jesús hemos de ver qué nos ha llevado a ello. 

Porque la mayor de las veces es por dos causas:         

Una, que hemos puesto el apetito y nuestro corazón en otras cosas, por lo que no puede entrar Dios donde ya lo ocupan otras cosas. No podemos sentir hambre de una buena alimentación y comida si estamos empachados de chucherías y comidas indigestas. Por lo tanto hay que mirar si nos alimentamos del pan de la vida       o si nos alimentamos de otras cosas que nos quitan el gusto y sabor de Dios. El amor de Dios no entra si estamos saciados de otros amores.

Otra, es que habiendo dejado amores baldíos y vacíos, estamos en una situación intermedia, de transición, donde todavía no hemos encontrado el manjar de la fe, y a su vez no queremos volver a las indigestas comidas y amores de antes. Esta ausencia es como un desierto, esta ausencia es vaciarse, y supone una purificación de nuestras anteriores            formas de amar, antes de aprender a amar de una forma nueva, que es más libre y a su vez más sana para el amado y la persona amada.

Creo que es bueno distinguir entre frialdad e indiferencia, porque el que es frío, no es indiferente, sino que su postura es de un no, y por lo tanto lo que necesita es fuego del amor de Dios para calentar esta frialdad y decir . Mientras que la indiferencia, es como que le da igual ocho que ochenta. No es ni sí ni no, sino que pase lo que pase no le importa, y esto es más difícil
de tratar, porque lo frío se calienta, lo caliente se enfría, pero lo indiferente...., lo indiferente necesita saber la gran diferencia que es vivir desde el Amor, porque no se puede ser             indiferente al amor, o es sí o es no. La postura de la indiferencia es una postura intermedia, que prefiere no tener partido, no pronunciarse y que no le afecten las cosas, pero             bajo ello se esconde una autodefensa para no optar, para no comprometerse, para no decidir sobre sí mismo y sobre su vida. Sea como sea al final la pregunta sigue estando,         y esperando su respuesta, y nosotros hemos de mostrarle que la mejor respuesta es estar de parte de Jesús quien dijo Sí, como María y los que le siguieron.

La Meditación es una manera en la que se dice sí desde dentro para emerger a todo lo que hacemos, a todos nuestros actos.


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